En México, “chairo” no es solo un insulto: es una estrategia para desactivar la crítica social. Este ensayo explora su origen, su carga clasista y su papel en la polarización política y mediática.
En México, “chairo” no es solo un insulto: es una estrategia para desactivar la crítica social. Este ensayo explora su origen, su carga clasista y su papel en la polarización política y mediática.