Los encuestadores tradicionales despreciaron y desdeñaron el poder de la medición de la opinión pública a través de redes sociales. Como suele suceder, la resistencia al cambio. No utilizar el Internet para estudiar la opinión pública es un grave error. Un primer paso es utilizar el Internet y las redes sociales para encuestar. Las encuestas en Internet son ya una opción más, una técnica nueva con metodología estadística y social detrás de ellas.