La contradicción ideológica de @Capitana_espana: Una crítica estructural al discurso de la extrema derecha desde la perspectiva de un inmigrante magrebí


Por Luis Enrique Sánchez Díaz

En el tumultuoso espacio de las redes sociales, donde las ideas se enfrentan con la ferocidad de un combate sin reglas, la cuenta de X @Capitana_espana ha emergido como un caso paradigmático de contradicción ideológica y desconexión estructural. Sus publicaciones, cargadas de un fervor ultranacionalista y posturas de derecha extrema, chocan de manera estruendosa con la reciente revelación de su identidad: una mujer de origen tunecino, inmigrante magrebí viviendo en España. Este descubrimiento no solo expone una incoherencia personal, sino que ilumina las fracturas más profundas del discurso reaccionario que ella propaga.

Adoptando una perspectiva crítica, examinemos las declaraciones textuales más polémicas de esta cuenta, su incongruencia con su identidad, y lo que este fenómeno revela sobre la manipulación ideológica en la era digital.

Definiciones y contexto

Para proceder con rigor, definamos los términos clave. Por «discurso de derecha extrema» entendemos una ideología que combina ultranacionalismo, xenofobia, rechazo a la diversidad cultural y defensa de medidas autoritarias para preservar una identidad nacional homogénea. La «incongruencia ideológica» se refiere aquí a la contradicción entre las posturas públicas de un individuo y su realidad material o social, en este caso, una inmigrante magrebí que aboga por políticas que demonizan a comunidades como la suya. Finalmente, el «poder estructural» alude a las dinámicas sociales, económicas e históricas que moldean las narrativas dominantes, incluidas las de la extrema derecha, que a menudo cooptan a individuos de grupos marginados para legitimar su discurso.

El caso de @Capitana_espana no es un fenómeno aislado, sino un síntoma de cómo las ideologías reaccionarias pueden internalizarse incluso por aquellos que, en teoría, serían sus víctimas. Este análisis, inspirado en una perspectiva socialista libertaria, busca desentrañar las tensiones internas de su discurso y su relación con el poder estructural.

Las declaraciones textuales más polémicas

Examinemos las declaraciones más controvertidas de @Capitana_espana, tomadas textualmente de sus publicaciones en X, para comprender la magnitud de su radicalismo:

  1. Sobre justicia y castigo (9 de marzo de 2025):
    «Si le quitas la vida a alguien, para mí deberías perder la tuya. Si violas a un niño o a una mujer, pena de muerte. Si robas, pierdes la mano.»
    Esta apología de castigos corporales y la pena capital refleja una visión autoritaria que no solo ignora los principios de justicia proporcional, sino que evoca sistemas represivos históricamente asociados con regímenes teocráticos o dictatoriales. Es una postura que, irónicamente, podría alienar a la misma comunidad magrebí de la que ella proviene, dado el estigma que tales medidas generan en contextos postcoloniales.
  2. Sobre inmigración (19 de diciembre de 2023):
    «Que a ti te gusta que las fronteras estén abiertas y puede entrar cualquiera, a mí no.»
    Esta declaración destila una hostilidad abierta hacia la inmigración, un pilar del discurso de la extrema derecha europea. La usuaria aboga por un cierre de fronteras que, de aplicarse, habría impedido su propia presencia en España. La contradicción es palmaria: una inmigrante magrebí que demoniza a otros inmigrantes, perpetuando una narrativa que la excluiría a ella misma.
  3. Sobre racismo y victimización (9 de mayo de 2025):
    «‘Mora, vete a tu país.’ ‘No comes jamón porque comes otras cosas…’ Esto es lo más fino que me dicen desde la izquierda. […] Esto también es racismo. Pero del que no [se habla].»
    Aquí, @Capitana_espana intenta posicionarse como víctima de racismo, atribuyéndolo a sectores progresistas. Sin embargo, esta narrativa colapsa bajo escrutinio, dado que sus propias publicaciones han sido señaladas como racistas y xenófobas por numerosos usuarios, quienes han documentado su retórica contra magrebíes y latinoamericanos. La maniobra es clásica: apropiarse del lenguaje de la opresión para desviar críticas, una táctica común en la derecha contemporánea.
  4. Sobre extremismo político (9 de marzo de 2025):
    «Yo no sigo a Vox ni a ningún partido. De hecho, voy mucho más allá. Soy más extrema que Vox.»
    Esta autoproclamación de extremismo no solo la sitúa en el ala más radical del espectro político, sino que subraya su rechazo a cualquier forma de moderación o diálogo. Para una inmigrante magrebí, adoptar una postura «más extrema que Vox» —un partido conocido por su retórica antiinmigrante— es un acto de negación de su propia realidad social.

La incongruencia estructural: Una inmigrante contra los inmigrantes

La revelación de que @Capitana_espana es una mujer de origen tunecino, inmigrante magrebí en España, transforma su discurso en un enigma ideológico. ¿Cómo puede alguien cuya identidad encaja en el perfil de las personas que ella misma demoniza —inmigrantes, magrebíes, musulmanes— adoptar un discurso que los estigmatiza? La respuesta yace en las dinámicas del poder estructural y la internalización de narrativas opresivas.

Históricamente, los sistemas de poder han cooptado a individuos de grupos marginados para que sirvan como portavoces de ideologías que perpetúan su propia subordinación. En el contexto colonial, por ejemplo, las élites locales a menudo adoptaban los valores del colonizador para ganar estatus, traicionando los intereses de sus comunidades. En la Europa contemporánea, figuras como @Capitana_espana cumplen una función análoga: legitiman el discurso antiinmigrante al presentarse como «excepciones» que han «triunfado» bajo el sistema, justificando así la exclusión de otros. Su retórica —»no todos los inmigrantes son malos, pero las fronteras deben cerrarse»— es un eco de esta lógica: la excepción que confirma la regla.

La incongruencia de su discurso es doble. Primero, en el plano personal, su identidad como inmigrante magrebí la coloca en el centro de las comunidades que ella ataca. Sus llamados a cerrar fronteras y su defensa de castigos draconianos contradicen su propia existencia en España, un país que, al menos en teoría, le permitió establecerse. Segundo, en el plano ideológico, su rechazo al progresismo y su autoproclamado extremismo la alinean con fuerzas políticas que históricamente han marginado a personas como ella. Vox, el partido que ella dice superar en radicalidad, ha construido su plataforma sobre la islamofobia y la demonización de los inmigrantes magrebíes. Que @Capitana_espana se declare «más extrema» que Vox no es solo una contradicción; es una forma de autonegación.

El papel del poder estructural y la manipulación ideológica

Desde una perspectiva socialista libertaria, el caso de @Capitana_espana no puede entenderse sin analizar las estructuras de poder que moldean su discurso. La extrema derecha europea ha perfeccionado una estrategia de cooptación: identificar a individuos de grupos marginados, amplificar sus voces y presentarlos como prueba de que sus políticas no son discriminatorias. «Si una inmigrante magrebí apoya nuestras ideas», argumentan, «entonces no somos racistas». Esta táctica no solo desarma las críticas de racismo, sino que refuerza la narrativa de que los «verdaderos» problemas son los «otros» inmigrantes, no el sistema que los margina.

En este sentido, @Capitana_espana no es una anomalía, sino un producto predecible del capitalismo tardío y su capacidad para fracturar la solidaridad entre los oprimidos. Su discurso, impregnado de xenofobia y autoritarismo, refleja la internalización de una ideología que promete aceptación a cambio de lealtad al statu quo. Pero, como siempre, la aceptación es condicional: la extrema derecha tolera a figuras como ella solo mientras sirvan a su agenda. Si alguna vez desafiara sus preceptos, descubriría rápidamente que su «excepcionalidad» es una ilusión.

Conclusión: La tragedia de la desconexión

El caso de @Capitana_espana es, en última instancia, una tragedia. Su discurso, impregnado de contradicciones, revela no solo una desconexión personal, sino una fractura más amplia en la lucha por la justicia social. En un mundo donde la solidaridad entre los marginados es esencial para desafiar el poder estructural, figuras como ella se convierten en instrumentos de su propia opresión. Su radicalismo de derecha extrema, expresado desde la posición de una inmigrante magrebí, no es solo incongruente; es un recordatorio de cómo las ideologías reaccionarias pueden colonizar incluso a quienes deberían resistirlas.

Como en cualquier lucha por la emancipación, la solución no yace en condenar a individuos como @Capitana_espana, sino en desmantelar las estructuras que hacen posible su discurso. Esto requiere un compromiso renovado con la solidaridad internacionalista, la educación crítica y la resistencia al nacionalismo y la xenofobia. Solo entonces podremos construir un mundo donde nadie, ni siquiera una inmigrante magrebí en España, sienta la necesidad de negar su propia humanidad para ser aceptada. Porque, al final, ¿no es eso lo que está en juego? La humanidad misma, atrapada en las redes del poder y la contradicción.

Notas del autor:

Luis Enrique Sánchez Díaz es profesor-investigador, analista político y especialista en políticas públicas, educación superior y procesos de opinión pública. Es autor de múltiples artículos sobre democracia universitaria, pensamiento crítico y crítica al modelo neoliberal en la educación. Actualmente forma parte de la planta académica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México.

2 comentarios en “La contradicción ideológica de @Capitana_espana: Una crítica estructural al discurso de la extrema derecha desde la perspectiva de un inmigrante magrebí

  1. Párrafo corregido:

    Añadiría un comentario sobre el significado de casos así. No solo son lamentables, y producto del sistema, como dices. También señalan un problema con una manera típica de ver la lucha contra las opresiones en muchos movimientos, la de centrarse en la identidad individual como eje.

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  2. Gracias, muy útil.

    Añadiría un comentario sobre el significado de casos así. No solo son lamentables, y producto del sistema, como dices. También señalan un problema con una manera típica de ver la lucha contra las opresiones en muchos movimientos. Problemas con las cordones centrarse en la identidad individual como eje.

    Estas visiones suelen conllevar la idea de que todas las personas que sufren una determinada forma de opresión constituyen un bloqueo bastante homogéneo, con intereses compartidos. Cuando se señala que no es así, un recurso típico es optar por una identidad más estrecha y específica, pero no soluciona el problema.

    Las opresiones son muy reales y se deben combatir. La identidad puede llevar una persona a luchar, pero no de por sí da el poder o las estrategias necesarias.

    El poder para acabar con las opresiones está en la cuestión de clase, el poder de la clase trabajadora como arma también contra la opresión (así que no se trata en absoluto de «olvídate de tu opresión porque combatirla nos dividiría»; al contrario, combatir toda opresión es una condición para conseguir la unidad de clase.)

    Hace más de 30 años el socialista revolucionario Tony Cliff (hombre heterosexual, blanco, judío y palestino…) dijo lo siguiente:

    «No es verdad que porque uno sea gay, automáticamente vaya a apoyar la lucha de los negros, o porque uno sea negro vaya a apoyar la lucha de los gays, o porque uno sea gay vaya a apoyar la lucha de los judíos.»

    En el caso de esta persona desgraciada, claro, es más : «No es verdad que porque uno sea migrante, automáticamente vaya a apoyar la lucha de las personas migradas.»

    https://marx21.net/1994/02/14/la-clase-trabajadora-y-la-opresion/

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