
La decisión de la Cámara de Diputados de México de rechazar el desafuero de Cuauhtémoc Blanco el 25 de marzo de 2025, con 291 votos a favor, 158 en contra y 12 abstenciones, no es un escándalo de impunidad como claman las voces histéricas de la oposición y sus corifeos en los medios. No, señores, es un raro destello de cordura en un sistema político donde la lógica suele ser aplastada por el circo de la propaganda y el oportunismo. Lejos de ser una afrenta a la justicia, esta resolución desnuda la ineptitud estructural de una Fiscalía que, en su afán de colgarse medallas, olvidó lo básico: investigar. Y de paso, pone en evidencia la hipocresía de un poder mediático que prefiere titulares sensacionalistas a hechos verificables. Vamos por partes, con datos duros y sin adornos, porque aquí no hay espacio para cuentos de hadas.
La Fiscalía de Morelos: un monumento a la incompetencia sistémica
La solicitud de desafuero, presentada el 6 de febrero de 2025 por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Morelos, acusaba a Blanco de intento de violación contra su media hermana, Nidia Fabiola Blanco, en un supuesto incidente de diciembre de 2023. Suena grave, ¿verdad? Lo sería, si tan solo el expediente no fuera un desastre digno de una sátira kafkiana. Según Hugo Eric Flores, presidente de la Sección Instructora, el caso carecía de entrevistas clave, peritajes, inspecciones oculares y presentaba dictámenes psicológicos contradictorios (El Financiero, 20/03/2025). ¿Qué tenemos entonces? Un castillo de naipes que se derrumba al primer soplido de rigor jurídico.
No es un defecto aislado, sino un síntoma de una Fiscalía atrapada en las redes del clientelismo y la improvisación, herencia directa de un sistema neoliberal que prioriza el espectáculo político sobre la justicia efectiva. La investigación no cumplió ni con los principios básicos de lealtad y objetividad del Ministerio Público, ni con el Protocolo para la Investigación de Delitos Sexuales con Perspectiva de Género del Estado de Morelos (El Universal, 25/03/2025). ¿Querían procesar a un diputado federal con un legajo tan frágil que ni un estudiante de primer semestre de derecho lo defendería? La Sección Instructora lo dijo claro: «notoriamente improcedente». Punto. No hay más que discutir cuando la evidencia brilla por su ausencia.
La lógica frente al linchamiento: un acto de resistencia
Los 291 diputados que votaron a favor del dictamen no protegieron a Blanco por un pacto oscuro, como sugieren las plañideras de la oposición. Lo que hicieron fue aplicar un filtro elemental de lógica: sin pruebas sólidas, no hay desafuero. Así de simple. La Constitución mexicana, en su artículo 111, exige un proceso riguroso para retirar la inmunidad parlamentaria, no un show mediático para saciar a las masas enfurecidas. Si la Fiscalía no puede armar un caso decente, el problema no está en los diputados, sino en una institución que prefiere el ruido al trabajo serio.
Aquí entra la ironía: mientras PAN y Movimiento Ciudadano lloran por “justicia de género” y acusan a Morena de encubrimiento, olvidan que la verdadera traición a las víctimas viene de una Fiscalía que no investigó con seriedad. Germán Martínez, con su teatralidad habitual, exigió declaraciones de Claudia Sheinbaum y Margarita González (El Financiero, 20/03/2025), como si las palabras mágicas de una presidenta pudieran suplir la ausencia de pruebas. ¿No es curioso que los paladines de la ley se indignen más por un dictamen jurídico que por una investigación chapucera? Claro, el rigor no vende tanto como el drama.
El circo mediático: alimentando la hegemonía del escándalo
Hablemos del elefante en la sala: los medios. El País, Milenio, El Universal y compañía se lanzaron a la yugular con titulares que rezuman indignación prefabricada. “Cuauhtémoc Blanco se salva”, grita El Financiero (20/03/2025), como si el objetivo fuera lincharlo y no juzgarlo. Esta narrativa no es casualidad, sino parte de una maquinaria de manipulación que vive de polarizar y simplificar. En un país donde el rating depende del escándalo, la prensa no busca la verdad, sino la carnada para mantener a la audiencia enganchada. ¿Cuántos analizaron el dictamen de la Sección Instructora? Pocos. ¿Cuántos prefirieron azuzar la hoguera del “impune”? Todos.
Esto no es nuevo. La hegemonía mediática en México, enquistada en los intereses de corporaciones como Televisa y Grupo Reforma, lleva décadas moldeando la opinión pública para proteger a las élites y castigar a quienes desafían su guión. Blanco, con su pasado de futbolista plebeyo y su ascenso político fuera de los círculos tradicionales, es un blanco fácil. No importa si el caso tiene pies o cabeza; lo que importa es que el espectáculo siga. La paradoja es deliciosa: los mismos que critican la “protección” de Blanco callan cuando sus aliados en el poder evaden escrutinio con expedientes igual de endebles.
El sistema en el banquillo: más allá de Blanco
No se equivoquen: esto no es una defensa de Cuauhtémoc Blanco. Su historial, plagado de acusaciones de corrupción y vínculos con el crimen organizado (Proceso, 15/08/2022), lo hace un personaje cuestionable. Pero el caso no se trata de su inocencia o culpa, sino de un principio estructural: el debido proceso no es negociable, ni siquiera para los villanos favoritos de la prensa. Si la Fiscalía quiere justicia, que haga su trabajo y no espere que el Congreso le limpie el desastre.
El rechazo del desafuero es, en última instancia, una bofetada al modelo neoliberal que ha desmantelado las instituciones mexicanas. Décadas de austeridad y politización han dejado a las fiscalías como cáscaras vacías, incapaces de investigar con rigor pero expertas en montar operetas políticas. Uriel Carmona, el exfiscal de Morelos detrás de esta solicitud, no es un cruzado de la justicia, sino un operador con su propia agenda (El País, 25/03/2025). Que nadie se sorprenda: en un sistema donde el poder se negocia y la verdad se subasta, las víctimas son lo último que importa.
Conclusión: la victoria del método sobre el mito
La decisión de los diputados no es un triunfo de Blanco, sino del método sobre el mito. Es un recordatorio de que la justicia no se construye con gritos ni con portadas, sino con hechos verificables. La Fiscalía tiene una “segunda oportunidad”, dice Flores (La Crónica de Hoy, 25/03/2025), y más le vale tomarla en serio, porque el próximo round no lo salvarán las lágrimas de cocodrilo de la oposición ni los micrófonos complacientes de los medios.
Así que, queridos lectores, dejemos de comprar la farsa. La próxima vez que les vendan un escándalo, pregunten por las pruebas. Porque en este México de simulacros, la lógica es el arma más subversiva que nos queda.
Fuentes
- Cámara de Diputados de México. (25/03/2025). Dictamen de la Sección Instructora sobre el desafuero de Cuauhtémoc Blanco.
- El Financiero. (20/03/2025). “Cuauhtémoc Blanco se salva: Diputados desechan solicitud de desafuero”. https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2025/03/20/
- El Universal. (25/03/2025). “Diputados explican por qué desecharon desafuero de Cuauhtémoc Blanco”. https://www.eluniversal.com.mx/nacion/
- El País México. (25/03/2025). “Desafuero: Así le hemos contado la votación”. https://elpais.com/mexico/2025-03-25/
- La Crónica de Hoy. (25/03/2025). “FGJ de Morelos debe reforzar indagatoria contra Blanco”. https://www.cronica.com.mx/nacional/2025/03/25/
- Proceso. (15/08/2022). “Cuauhtémoc Blanco: las sombras del poder en Morelos”.
- Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Artículo 111.