Cuando la IA hace la tarea, pero el cerebro sigue en vacaciones…estupideces con formato APA




Cómo Evitar que la IA Te Convierta en un Académico de Ocasión

Queridos alumnos, alumnos queridos, criaturas del algoritmo y de la inmediatez, hoy vengo con una advertencia que puede salvarlos de la triste existencia de ser un académico de ocasión, esos que entregan ensayos con formato APA impecable, pero que, al preguntarles de qué trata su propio texto, responden con un silencio tan solemne que ni en misa.

La inteligencia artificial (IA) ha llegado para revolucionar todo, desde la manera en que pedimos comida hasta la forma en que hacemos tareas. Y aquí viene la pregunta que los hará removerse en sus asientos: ¿la están usando para aprender o para que haga su trabajo mientras ustedes ven memes? Porque, señoras y señores, si están dejando que la IA escriba por ustedes, están cometiendo un crimen contra su propio intelecto.

El Nuevo Deporte Académico: Hacer la Tarea Sin Pensar

Recientemente, he recibido trabajos que parecen redactados por un comité de premios Nobel: frases pulcras, argumentación sólida y hasta citas de autores que ni yo conocía (spoiler: porque no existen). Pero cuando le pido al alumno que me explique su propio trabajo, lo veo dudar, sudar frío y, en el peor de los casos, balbucear algo que confirma mis sospechas: la IA hizo la tarea y el estudiante ni la leyó.

Y esto, queridos míos, es lo que en el argot académico se conoce como fraude intelectual disfrazado de eficiencia digital. No es plagio, pero sí un engaño en el que el principal estafado son ustedes mismos.

¿Por Qué Dejar Que la IA Haga Tu Trabajo Es Un Error?

1. Se les atrofia el pensamiento crítico. La IA puede responder preguntas, pero no cuestiona el mundo. Si ustedes no piensan, solo replican.


2. Aprenden menos que un cactus en el desierto. No basta con entregar textos bien escritos; el objetivo es entender, analizar y argumentar.


3. Su credibilidad cae más rápido que político en campaña. Si en una exposición o en una reunión con su jefe no pueden explicar lo que supuestamente escribieron, adiós reputación.


4. La IA no es infalible. Produce respuestas elegantes, pero a veces con errores o referencias ficticias. Y si ustedes no verifican, terminarán citando estudios que solo existen en el metaverso.



Cómo Usar la IA Sin Dejar de Ser un Ser Pensante

No se trata de prohibir la IA, sino de usarla con inteligencia (la suya, no la artificial):

✅ Úsenla para estructurar ideas, no para evitarlas. Si les ayuda a organizarse, perfecto; si lo hace todo por ustedes, pésimo.
✅ Verifiquen todo. Porque si entregan un ensayo con referencias inexistentes, quedarán peor que si hubieran escrito “según Wikipedia”.
✅ Escriban como ustedes mismos. Porque si toda su vida académica han escrito como si enviaran un WhatsApp y de repente suenan como Kant, se nota.
✅ Usen la IA como asistente, no como reemplazo. La herramienta es útil si los ayuda a mejorar, no si les roba el proceso de aprendizaje.

Conclusión: No Sean Académicos de Ocasión

La IA no es el problema. El problema es usarla como si fuera una impresora mágica de tareas. Porque una cosa es apoyarse en la tecnología y otra muy distinta es convertirse en un espectador de su propio aprendizaje. Así que, la próxima vez que estén tentados a dejar que la IA haga su tarea, pregúntense: ¿Quiero ser un estudiante de verdad o solo alguien que entrega textos sin pensar?

Si la respuesta es la segunda, los felicito: van en camino a convertirse en expertos en copiar y pegar sin entender nada. Si la respuesta es la primera, entonces usen la IA con criterio y hagan algo maravilloso: piensen.

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