Metamorfosis en Puebla: Impulsando la Nueva Era de la Ciencia y las Humanidades


Por el Dr. Luis Enrique Sánchez Díaz


En las últimas semanas, los reflectores se han posado con fuerza sobre la transición de Conacyt a Conahcyt a nivel nacional y, por supuesto, sobre cómo se está traduciendo esta transformación en nuestro estado de Puebla. Desde que se aprobó la Ley General en Materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación (LGHMCTI), he seguido de cerca los ajustes que vive el sector local y, en particular, el papel que asumirá Celina Peña al frente de la política estatal en ciencia, tecnología y humanidades.

De Consejo a Secretaría: las noticias locales

En medios como El Sol de Puebla y Milenio Puebla he leído notas que apuntan a la posibilidad de que el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla (CONCYTEP) evolucione en el mediano plazo hacia una Secretaría especializada, con el objetivo de alinear la estrategia estatal con los lineamientos de la nueva ley federal. Estas noticias refieren que la administración estatal ha considerado fortalecer la estructura de CONCYTEP y dotarla de mayores atribuciones, presupuesto y proyección, de forma que la ciencia, la innovación y las humanidades reciban un impulso más sólido.

Aunque todavía no hay una fecha oficial para concretar este cambio, diversos reportes periodísticos señalan que la propuesta se encuentra en fase de análisis y planeación. De llevarse a cabo, Puebla se sumaría a otras entidades del país que evalúan reestructurar sus organismos de ciencia y tecnología para ajustarlos a la visión que establece Conahcyt, ahora con un enfoque más incluyente de las humanidades.

Mi perspectiva local: hacia una visión integral

Como investigador radicado en Puebla, considero que este posible salto de Consejo a Secretaría responde a la necesidad de adoptar una visión integral donde converjan las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) con las humanidades y las ciencias sociales. Bajo la égida de la LGHMCTI, cobra especial relevancia la formación de redes de colaboración y la elaboración de proyectos que den respuesta a las necesidades sociales del estado.

Celina Peña: liderando la nueva encomienda

Es imposible hablar de esta transición sin mencionar a Celina Peña, quien asumirá la responsabilidad de encabezar los esfuerzos locales en materia de ciencia, tecnología y humanidades. Su trayectoria en el sector público y su enfoque de gestión han sido destacadas en diversos medios como un factor que puede brindar continuidad y, a la vez, promover la innovación institucional que se requiere.

He tenido la fortuna de conversar con ella sobre la necesidad de:

1. Impulsar proyectos con enfoque social y humanista, que atiendan desafíos como la sustentabilidad, la seguridad alimentaria y la preservación cultural.


2. Ampliar la colaboración con instituciones de educación superior como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y otras universidades públicas y privadas en el estado.


3. Fortalecer vínculos con el sector productivo y las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), para que la innovación y el desarrollo tecnológico se traduzcan en crecimiento económico y social con una perspectiva ética.



¿Por qué un cambio de esta magnitud?

Las notas periodísticas coinciden en señalar que, al transformarse en Secretaría, la nueva instancia estatal podría:

Manejar presupuestos más robustos y flexibles para becas, fondos de investigación y equipamiento de laboratorios.

Coordinarse con mayor facilidad con las Secretarías federales y el propio Conahcyt (hoy Conahcyt), optimizando programas de alcance nacional.

Dar un soporte institucional más fuerte a iniciativas de divulgación científica y cultural que involucren a la ciudadanía.


Retos y oportunidades en Puebla

Claro está que este proceso no estará exento de desafíos. La transición requiere actualizar leyes locales, reglamentos internos y planes de desarrollo que guíen la actuación de la nueva Secretaría. Sin embargo, el potencial es enorme:

Mayor participación ciudadana: Se prevé que la divulgación científica y humanística se extienda a más municipios y comunidades, generando interés y vocaciones tempranas.

Proyectos multidisciplinarios: Gracias a la incorporación plena de las humanidades, veremos propuestas que combinen la innovación tecnológica con reflexiones sobre ética, cultura y equidad.

Colaboraciones nacionales e internacionales: La reestructuración buscaría alinear mejor a Puebla con las políticas nacionales y abrir nuevos puentes de cooperación con instituciones extranjeras.


Un llamado a la acción

A título personal, me entusiasma la posibilidad de que el estado de Puebla cuente con una Secretaría de Ciencia, Tecnología y Humanidades, pues ello daría a nuestra entidad una plataforma más sólida para impulsar el conocimiento en todas sus vertientes. Invito a estudiantes, académicos, emprendedores y ciudadanía en general a mantenerse informados, a participar en los foros y convocatorias que surjan, y a seguir aportando ideas que fortalezcan este proceso.

El cambio de Conacyt a Conahcyt a nivel nacional marca el inicio de una nueva era en la que la ciencia y la tecnología van de la mano con las humanidades para atender los retos más urgentes de nuestra sociedad. En Puebla, este nuevo capítulo está a punto de escribirse con la posible transformación de CONCYTEP en Secretaría y, sobre todo, con el liderazgo de Celina Peña. Hagamos de esta metamorfosis una oportunidad para construir un futuro más humano, responsable e innovador.




¿Quieres saber más o tienes alguna experiencia que compartir?
No dudes en contactarme o dejar un comentario. ¡Estoy seguro de que juntos podemos seguir nutriendo la discusión y participando de forma activa en la evolución de la ciencia y las humanidades en nuestro querido estado de Puebla!


Dr. Luis Enrique Sánchez Díaz

Deja un comentario